CANTOS DE NADAL 

 

Os  Cantares de Nadal, Cantares de Aninovo e os Cantares de Reis, foron a desculpa perfecta para faceren unha noite de alegría, de acompañamento, de ilusión... para moitos dos galegos e galegas que tiveron a súa vida no rural. 

 

Xosé Luís Rivas Cruz (MINI) e Baldomero Iglesias Dobarrio (MERO), coordinaron a recollida de Cantos de Nadal por parte de diversos colexios galegos, e dirixiron un vídeo - libro con esta recolla, editado por Ophiusa co patrocinio da Consellería de Educación e Ordenación Universitaria (Dirección Xeral de Política Lingüística)

Na escolma que aquí se ofrece, aparecen cancións galegas ou “galeguizadas”, todas pertencentes á nosa tradición, froito desta recolla, que garante a súa pervivencia.

 

(Maior información: “A CARÓN DA ESCOLA” - OPHIUSA)

 

 

 

As festiñas do Nadale

As Festiñas do Nadale,
son festiñas de alegría,    
caminando vai José-e
a-maila Virgen María.
Cuando a Belén llegharon,
toda la gente dormía.
Abra las puertas puertero
a José y a María.
Yo las puertas no las abro
que las llaves no tenía.
Se no las tienes de oro,
Las tienes de plata fina.
La Virgen parió un Niño,
no tenía en que envolverlo.
Botou as mans á cabeza,
A una cofía que tenía.
La partió en tres pedazos,
Al Ángel nella envolvía.

El ánghel subió a los cielos,
cantando el avemaría.
Le pregunta el Padre Eterno:
¿cómo queda la Parida?
La Parida queda bien
queda en cama recogida
cubierta con mantas de oro,
bordadas de plata fina,
Ni hecha del carpintero
ni de la carpintería.
Hecha del Padre Eterno
para la Virgen María.
Quédense con Dios, señores,
e nós con Dios nos vaiamos.
Quédense con Dios, señores
astra Reyes que volvamos.

 

Os Maitines

 


 

Caminaban a Belén-he
para llegharen con día.
Cuando llegharon allá-e
la medianoche sería.

Abre las puertas, portero,
y-a José y a María
como se las he de abrir-e
si las llaves no tenía.

Las llaves eran de oro,
de plata no las había,
eran bordadas con oro
para la Virgen María.

San Juan carreta la piedra,
San Pedro la componía,
y-almena sobro de almena
cuatro almenas había.

En la almena de abajo
estaba el señor San Pablo
y-en la almena del medio
y-estaba el señor San Pedro.

En la almena mayor
taba nuestro Redentor
y-en la almena de arriba
estaba la Virgen María
con el Niño en los brazos,
llorando que se partía.

¿Por qué llora usté, mi madre?
Yo no lloro de alegría
Lloro por los pecadores
Que tantos nel mundo había.

Los que quisieran ser buenos
de mi Gloria les daría,
los que quisieran ser malos
también los castigharía.

La honra deste misterio
la honra del Encarnado,
que se levanten, señores,
para dar el aghinaldo

 

 

 

 

 


 

 

A esta puerta llora un niño

 

 

 

 

A esta puerta llora un Niño,
Más bonito que un sol bello,
el dice que tiene frío,
el pobrecito extranghero.
-Pues dile que entre,
se calientará,
porque en este pueblo,
no hay caridad.
Entra el Niño y se sienta,
y se pone calentando,
le pergunta la patrona,
de que pueblo y de que patria.
-Mi madre es del cielo,
mi padre también,
yo soy de la Tierra,
camino a Belén.
-Hace la cama a este Niño,
con amor y con primor
-No quiero cama, señora,
que mi cama es un rincon,
desde que nací,
hasta que en cruz muera,
ha de ser así.

La Madre busca a su Hijo
por los pueblos y las plazas.
A todos cuantos hallaba,
i-a todos les perguntaba:
-¿No habreis visto
el sol de los soles,?
el que nos alumbra
con sus resplandores.
-Deme las señas, Señora,
Por ver si lo encontramos.
- Blanco es como la nieve,
rojo, como el sol dorado;
tiene sus cabellos,
sus ojos y labios,
tiene sus mejillas,
como el sol dorado.
Nel medio de los doctores,
el Niño se despidió:
-Vamos a la Iglesia,
allí es mi casa,
a donde van todos,
a darme las gracias.


 

 

Imos levar unha pouca roupiña

 

Imos levar unha pouca roupiña
tres polas, dous galos, mais unha galiña,
un añiño, dúas pombas sin pel,
tres rulas ó xeito e un tarro de mel.

Ai, Meu Neno,
Meu Rei, Meu Meiguiño,
non tés un albergue,
non tes un leitiño.
Sin arrimo, nas pallas estás,
ai, Meu Queridiño, que frío terás.

Teñen, teñen, as pegas, as melras,
e os paxaros, teñen niño,
e o Rei de ceos e terra,
non ten casa nin leitiño.

 

 

Vamos todos xuntiños

 

Vamos todos xuntiños
vamos a Belén
qu’hoxe é noite de ruada,
noite de pracer.
Anda axiña, compañeira,
anda axiña, pró teu ben,
xa verás aquel Neniño
xa verás que lindo é.
Aquel Neniño que lindo é.

Nunhas pallas deitadiño,
en coiriños alí está,
sendo dono deste mundo,
o señor de canto hai.
¡Que cariña tan galana!
¡Que feitura de rapaz!
Queda un ademirado,
a mira-lo que alí hai.

 

 

 

 

 

 

Cantos de Reis

 

Antes da uniformización de boa parte dos nosos costumes diarios, o  tempo de Nadal en Galicia vivíase dun xeito ben distinto. Un xeito propio de ver e sentir o mundo, de vivilo, unha maneira distinta de facer e transmitir a cultura milenaria. E unha desas tradicións que nos facían distintos e singulares eran os Cantares de Reis.


Chamados nalgúns lugares da nosa xeografía como reises ou aguinaldos, eran pequenas composicións cantadas sen acompañamento que os habitantes dos lugares e parroquias entoaban divididos en dous grupos e que narraban a historia do nacemento do neno Xesús e a chegada dos reis Magos cos seus agasallos.


Estas composicións adoitaban presentar tres partes: a petición de licenza para o canto, a cantiga narrativa propiamente dita e finalmente, a petición de aguinaldo, que normalmente consistía en doces ou diñeiro. E tamén, en moitos lugares, aparecía a figura máxica do gaiteiro interpretando xotas e muiñeiras para abri-la festa.

 

 

 

Canto de Reis

 

 

 

Día de Reis, día de Reis,
primeira festa do ano,
entre damas e doncelas,
imos pedi-lo aguinaldo.

Si nos queren da-lo aguinaldo,
non nos fagan agardar,
somos de lonxanas terras,
e temos moito que andar.

E ese señor Emilio,
Posto nunha vidrilleira,
Parece unha rosa fina,
Cando sae da roseira.

E ese señor Xosé Luis,
Moito lle pinta a chaqueta,
Meta a mao no seu bolsillo,

e tíreme unha peseta.

 

A ese señor Tomás,
moito lle pinta o sombreiro,
meta a mao no seu bolsillo,
denos un pouco de diñeiro.

Aquí ven a vella,
co aguinaldo,
parecelle moito,
e vaille quitando.

Cántolle os Reis,
guedellos de cabra,
cántolle os Reis,
e non nos dá nada.

Estas portas son de ferro,
aquí vive un caballero.
Estas portas son de estopa,
Aquí vive un lapasopas

 

 

Canto de Reis

 

Cuatro nobles somos
los que aquí venimos
si nos dan licencia
los Reyes decimos.

Otros cuatro somos
los que aquí llegamos
si nos dan licencia
los Reyes cantamos.

Escuchen, señores,
un caso saliente,
que los tres Reis Magos
se apartan de Oriente.

Se apartan de Oriente
y dejan su reino
sólo por buscar
al Rey de los Cielos.

Fueron caminando
con grandes deseos
y siempre diciendo
¿donde lo hallaremos?

Por tales deseos
que llevan de hallarlo
a casa de Herodes
fueron preguntando

Les contesta Herodes
con soberbia a ellos:
¿Qué es lo que buscais
por estos mis reinos?

Al César, el rey
que es muy poderoso;
venimos buscando
por El Niño Hermoso.

Al César, el rey,
rey e Monarquía,
venimos buscando
la Virgen María.

En un Portal viejo,
viejo y derrubado,
allí lo hallaron,
pobre y desnudado.

Envuelto en un velo
para presentar,
estrella le guía
que allí ha de estar

 

Ahí vienen los Reyes

 

 

Ahí vienen los Reyes
virgen coronada
ahí vienen los Reyes
a pedir posada.

Señora, por Dios,
denos aguinaldo
por el nacimiento
del Hijo de Dios.

Ni pedimos mucho,
ni pedimos poco,
un jamón entero,
la mitad del otro.

Chorizos, morcillas
y buenos jamones,
también le pedimos,
crecidos lacones.

También le pedimos,
regalado el vino,
que lo tiene en casa
blanco y tentino.

Y si no lo tiene
denos el dinero,
que lo tiene en casa
nuestro tabernero.

Gente noble somos
los que aquí venimos,
bolsillos traemos,
dinero pedimos.
Somos angelillos
del cielo venimos,
en casa esta noble,
cantar sin licencia.

Por aquella sala
viene relumbrando
la señora Ana
con el aguinaldo.