No
debe confundirse con el ‘emisor’ o autor real del texto. El narrador es la
‘voz’ que cuenta los hechos desde una ‘mirada’ concreta de los mismos. Puede
contar la historia en tercera o primera persona (los relatos en segunda
persona, con la que el narrador se dirige a un tú, que puede ser otro personaje
o él mismo, son menos frecuentes). Para contar los hechos, el narrador adopta
un punto de vista desde el que los contempla, los ordena según un
criterio, presenta a los personajes y los describe, sitúa la acción en un
tiempo y en un espacio, introduce digresiones o comentarios...
Según el punto de vista o
perspectiva, podemos distinguir distintos tipos:
A) PUNTO DE VISTA EXTERNO (el narrador es una voz anónima SITUADA fuera de la historia):
* Narrador omnisciente:
El narrador domina toda la historia, lo que ocurre dentro y fuera de cada
personaje, antes y después, pero no participa en la historia, por lo que
utiliza la 3ª persona para contar (puede aparecer esporádicamente la 1ª
persona cuando comente o enjuicie la acción o los personajes, y la 2ª persona
cuando se dirija al lector).
.
* Narrador observador externo
o narrador vídeo (narrador objetivista): sólo cuenta lo que se ve y
lo que se oye (acciones externas), como una cámara fotográfica, sin saber (y
por lo tanto no puede contarlo) lo que piensan o siéntenlos personajes.
* Narrador editor: El escritor finge que la
obra no la ha escrito él, sino que la ha encontrado escrita y se limita a
editarla. A veces son cartas las que el autor dice estar publicando. Es una
técnica parecida a la del “relato dentro del relato”, donde un personaje narra
a otro una historia (Utilizado ya en “Las mil y una noches”)
B) PUNTO DE VISTA INTERNO (el narrador
se sitúa dentro de la historia; no es una voz anónima):
*Narrador personaje protagonista. Usa
preferentemente la narración en 1ª
persona, ya que cuenta “su” actuación. Pero aunque sean la misma ‘persona’ no hay que confundir ‘personaje’ y
‘narrador’: uno actúa y el otro cuenta. Cuando el narrador es un personaje
secundario, se alternan la 1ª y la 3ª persona narrativa.
La perspectiva puede transformarse en múltiple, cuando no aparece la visión de uno sino de varios personajes que narran el mismo o distintos acontecimientos.
* Narrador testigo: El narrador presencia la
historia -y por lo tanto está dentro de ella-,
pero no juega un papel relevante en ella: es un mero espectador. Aparece
esporádicamente la 1ª persona.
* Monólogo interior: Se reproducen en 1ª
persona los pensamientos de un personaje, tal como brotarían de su
conciencia, mezclando recuerdos con
razonamientos en aparente desorden.
* Narrador identificado (con uno o varios
personajes). Cuenta en 3ª persona (es, pues, una voz anónima), pero adopta
el punto de vista de un personaje (se identifica con él). No sabe más que lo
que el personaje sabe: conoce el fuero interno de dicho personaje, pero sólo
puede ver a los demás personajes desde fuera. Es como una cámara colocada
permanentemente en el hombro de un
determinado personaje .
Ejemplos de TIPOS DE NARRADOR
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Narrador
en 1ª persona |
Punto
de vista INTERNO Punto
de vista INTERNO |
Narrador-protagonista Monólogo
interior |
1) Por la misma vereda desierta por donde
yo camino, un hombre viene hacia mí, a unos cien metros de distancia. La
vereda es ancha, de modo que hay sitio de más para que pasemos sin tocarnos. 2) La estación estaba concurrida, porque
era la hora de cierre de los espectáculos, y no me costó colarme en el andén.
En el primer tren que salió me acomodé en el asiento de primera clase y traté
de dormir. En Provenza subieron unos gamberros jovencitos y algo bebidos que
empezaron a divertirse a mi costa. Me hice el tonto y permití que me
zarandearan. Cuando se apearon en Tres Torres les había birlado un reloj de
pulsera, dos bolígrafos y una cartera. La cartera sólo contenía un carné de
identidad, un carné de conducir, la foto de una chica y algunas tarjetas de
crédito. Arrojé cartera y contenido en un tramo de la vía de donde me pareció
que no podrían ser recuperados: para que le sirviera a su dueño de lección.
El reloj y los bolígrafos los guardé con gran alegría, porque con ellos
podría pagar la pensión, dormir entre sábanas y regalarme por fin una buena ducha.(EDUARDO
MENDOZA: El misterio de la cripta embrujada 3)
Estar tranquilo. Sentirse tranquilo. Llegar a encontrar refugio en la
soledad, en la protección de las paredes. En la misma inmovilidad. No se está
mal. No se está tan mal. Para qué pensar. No hay más que estar quieto. No
pensar en nada. Llegar a hacer como si fuera un deseo propio estar quieto.
[...] Aquí mientras estoy quieto, no me pasa nada. No puedo hacer nada por mí
mismo. Tranquilidad. No puedo hacer nada; luego no puedo equivocarme. No puedo
tomar ninguna resolución errónea. No puedo hacer nada mal. No puedo
equivocarme. Estar tranquilo en el fondo. No puede ya pasar nada. Lo que va a
pasar ya no lo puedo evitar. (Luis Martín Santos: “Tiempo de silencio”) |
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Punto
de vista INTERNO |
Narrador-testigo |
Se me
permitirá que antes de referir el gran suceso de que fui testigo diga algunas
palabras sobre mi infancia, explicando por qué extraña manera me llevaron los
azares de la vida a presenciar la terrible catástrofe de nuestra marina. (Pérez
Galdós: Trafalgar) |
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Alternancia
de narradores en 1ª persona |
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Narrador
en 3ª persona |
Punto de vista EXTERNO, voz anónima (pero puede meterse en la piel del personaje
adoptando un punto de vista INTERNO) |
Narrador
omnisciente o
Narrador-Dios |
1) Dos hombres caminaban por una vereda
desierta, el uno hacia el otro, a unos cien metros de distancia. La vereda
era ancha, de modo que había sitio para
que, al cruzarse, ambos pasaran sin llegar a tocarse. 2) Artemio entró en una heladería y pidió
un helado de nata y avellana. La heladera, una mujer alta, guapa y seria, le
puso en la mano un cucurucho de fresa y limón. Artemio miró a la mujer con
asombro, pero no se atrevió a protestar. Al día siguiente se presento de nuevo en la heladería y pidió un helado de fresa y limón. La heladera alta, guapa y seria le entregó un helado de pistacho y chocolate. Artemio le miró a los ojos sin decir nada y se alejó con el helado de pistacho y chocolate. Se preguntó si la heladera quería enfurecerle, o si aquel extraño comportamiento era una provocación femenina. La heladera tenía una bonita cara bronceada, bonitos ojos y bonitas orejas. Artemio la tenía presente día y noche y pensó que quizá, quizá, se estaba enamorando |
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Punto
de vista EXTERNO |
Narrador-vídeo (Observador
externo) |
Había un puente de seis grandes ojos
de ladrillo. La arboleda, a los pies
del ribazo, era una larga isla en forma de huso, que partía la corriente en
dos ramas desiguales. La de acá, muy estrecha y ceñida al terraplén, se había
dejado secar por el verano y ahora no corría. (R. S. Ferlosio: “El Jarama”) |
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Punto de vista INTERNO cuanto se refiere al personaje con quien se
identifica |
Narrador
en 3ª persona identificado
con un personaje |
Cuando se cansó de mirar la calle vacía, se echó en el sofá tras haber entreabierto la puerta del vestíbulo para poder identificar inmediatamente a los que llegaran. Se quedó ahí fumando un puro, hasta las once más o menos. Luego, no resistiendo más fue a pasearse un poco por el vestíbulo como si con ello pudiera apresurar la llegada de la señorita X. (Kafka: “Metamorfosis”) |
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Narrador en 3ª persona identificado por turnos con varios personajes |
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Otras modalidades:
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Narrador
en 2ª persona |
Te alejaste confundido. Una culpabilidad retrospectiva te hostigaba y el firme propósito de asumir en adelante tu responsabilidad, de aceptar gozosamente la ofrenda, inesperada para ti, de aquel amor. Cuando llegaste al piso de la profesora, madame de Heredia había concluido su laborioso tocado matinal. (Juan Goytisolo: Señas de identidad) |
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Narrador
en 1ª persona del plural |
Habíamos salido a ganar; podíamos hacerlo. La, valga
la inmodestia, táctica por mí concebida, el duro entrenamiento a que había
sometido a los muchachos, la ilusión que con amenazas les había inculcado
eran otros tantos elementos a nuestro favor. Todo iba bien; estábamos a punto
de marcar; el enemigo se derrumbaba. Era una hermosa mañana de abril, hacía
sol y advertí de refilón que las moreras que bordeaban el campo aparecían
cubiertas de una pelusa amarillenta y aromática, indicio de primavera. Y a
partir de aquí todo empezó a ir mal. (Eduardo Mendoza: “El misterio
de la cripta embrujada”) |
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Narrado-editor |
Un ejemplo es “La familia de Pascual Duarte” de
Cela. En “El Quijote”, Cervantes dice
haber encontrado la obra, escrita en lengua arábiga por un tal Cide Hamete
Benengeli. “Estando yo un día en el Alcaná
de Toledo, legó un muchacho a vender
unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como soy aficionado a leer,
aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural
inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía, y vile con
caracteres que vi ser arábigos. Y
puesto que aunque los conocía no los sabía leer, anduve mirando si parecía
por allí algún morisco aljamiado que lo leyese, 8... 9 |