Elipse: Literatura de Final de Siglo o Primera Generación del XX: Modernistas y G. 98                        
          
    

 

 

 

 

MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98: Se conoce con el nombre genérico de modernismo la actitud de los artistas de finales del XIX y principios del XX frente al espíritu utilitario  y demasiado mercantilista de la etapa anterior. El modernismo reacciona contra la “vulgaridad” y el lenguaje “fácil” del realismo y naturalismo por medio de un arte refinado y estetizante.

En España, al principio se llamó MODERNISTAS a todos los escritores que tenían impulsos  innovadores.  Posteriormente  se reservó este término para quienes se preocupaban especialmente por la estética (“el arte por el arte” fue su consigna) y adoptaban una postura escapista y de evasión de la realidad cotidiana (“la poesía se convierte en el arte de la fuga de lo consuetudinario, de la realidad habitual y del lenguaje usual. La poesía se valora por su capacidad de incitación, sugestión, placer, expresividad y no pos su conformidad con lo real”). Y se reservó el término de GENERACIÓN DEL 98 para los que adoptaban una actitud de reflexión y de crítica ante la situación política, social y económica de España;  pretendían con sus obras calar en la conciencia de sus conciudadanos e influir en la realidad social española. Autores de la generación del 98: Unamuno, Azorín, Pío Baroja , Machado…

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

a)       Los modernistas

 

El modernismo surgió en Hispanoamérica a finales del XIX y alcanzó su plenitud con la publicación de “Azul” (1888) de Rubén Darío.  Las principales influencias del modernismo son las de las escuelas francesas de la segunda mitad del XIX: el Parnasianismo (preocupación por la belleza externa y perfección formal) y el Simbolismo (la realidad se esconde tras las apariencias y el escritor tiene que descubrirlas y transmitirlas al lector; se sirven para ello de los símbolos -el camino, por ejemplo, es símbolo del vivir-, que sugieren más que nombran).

 

  • TEMAS:
    • El mundo sensorial.  Se busca la comunicación sensorial (la expresión del mundo de los sentidos) mediante la evocación de todo tipo de sensaciones: visuales, táctiles, olfativas... Lejos del realismo del XIX y del interés por lo cotidiano, se recrean ambientes exquisitos y extraños. Son frecuentes princesas;  salones versallescos; jardines maravillosos con sus estanques, sus cisnes, sus pavos reales; fiestas llenas de lujo; marfiles y porcelanas; la suntuosidad y colorido de tapices y cortinajes; materiales preciosos que adornan los trajes; la mitología grecolatina, germánica y de otros pueblos.

 

    • El mundo interior: todo lo concerniente a la intimidad,  a veces vitalista y sensual, y otras marcada por la tristeza , la melancolía y la nostalgia.

 

  • ESTILO

El modernismo supone una profunda renovación del  lenguaje poético y de la métrica: variedad de recursos fónicos; enriquecimiento del léxico,  con preferencia por las palabras raras; adjetivación y metáforas brillantes. En la métrica, se siguen usando el  endecasílabo, el octosílabo; pero característico del modernismo es el abundante uso del alejandrino, del dodecasílabo y del eneasílabo, de formas métricas clásicas como el hexámetro, que basa el ritmo en el pie métrico.

 

Entre los escritores modernistas, destacan :

·         En Hispanoamérica: Rubén Darío, José Martí, José Asunción Silva, Amado Nervo, Leopoldo Lugones.

·         En España: Los hermanos Manuel y Antonio Machado (La época de “Soledades” ; su obra posterior suele  incluirse entre los noventayochistas), Valle-Inclán ,  y los novecentistas Juan Ramón Jiménez, Gabriel Miró.

 

 

  

RUBÉN DARÍO. (Nicaragua 1867-1916)

En 1888 publica  “Azul”: se exalta la Grecia clásica y el siglo XVIII, se prefieren ambientes exóticos; se advierte una acentuada preocupación por el ritmo y la musicalidad del verso.

En “Prosas profanas”, 1896 , su modernismo llega al cenit: aparece un mundo rutilante de belleza y colorido encarnado en nuevas combinaciones métricas y en versos desconocidos en al tradición métrica hispánica : eneasílabos, dodecasílabos, alejandrinos..

En “Cantos de vida y esperanza”, 1905, Rubén contempla ya en la distancia  la mitología modernista que  contribuyó a crear; se sitúa a hora en la línea del Modernismo más intimista y más meditativo.